Cuando pasamos por encima del umbral en Isaías 42, nos encontramos por primera vez al enigmático ‘siervo del Señor’. Aunque para el lector de Isaías éste tiene una semejanza familiar. Esto debido a lo que se dice del siervo conlleva algunos ecos, pensamientos y un lenguaje particular que ha demostrado ser importantes para el libro a largo de los cuarenta y un capítulos que nos conducen con este primer encuentro inmediato. (more…)
Archive for the ‘texturas’ Category
primeras impresiones: Isaías 42
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on March 10, 2017| Leave a Comment »
no por la ruta escénica: Isaías 40
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on March 5, 2017| Leave a Comment »
Más allá de todos aquellos indicios y transiciones que han aparecido hasta ahora, encontramos en el capítulo 40 del libro de Isaías la más contundente promesa de una pronta restauración y un retorno que rasga la escena a todo color. La voz misteriosa del que clama anuncia que todos los obstáculos a lo imposible, serán eliminados.
Una voz proclama: ‘Preparen en el desierto enderecen en la estepa un sendero para nuestro Dios. Que se levanten todos los valles, y se allanen todos los montes y colinas; que el terreno escabroso se nivele y se alisen las quebradas. Entonces se revelará la gloria del Señor, y la verá toda la humanidad. El Señor mismo lo ha dicho’ (Isaías 40:3-5 N.V.I.).
Para una persona como yo, amante de las montañas y que se considera devoto caminante de las laderas escabrosas, toma tiempo acostumbrase a la imagen que nos proporciona el profeta. A diferencias de la montaña, no hay romance en el desierto. El propósito del texto es sencillamente establecer que ningún obstáculo para la redención del pueblo de YHWH ha de ser tolerado. (more…)
muerte banal: Isaías 38
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on March 2, 2017| Leave a Comment »
La Biblia no es un libro de piedades endulzadas.
No habría sobrevivido muchos siglos si no fuera por sus cualidades idiosincrásicas. Una de esas es su persistente realismo. (more…)
majestuoso anonimato: Isaías 6 // Isaías 40
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on March 2, 2017| Leave a Comment »
Una voz misteriosa resuena en el cuadragésimo capítulo del libro de Isaías, el mismo punto en el que la comodidad suplanta el juicio como el tono imperioso del libro. Esta voz es misteriosa precisamente porque es anónima. No es frecuente que un texto introduzca a un nuevo protagonista sin identificarlo. (more…)
Dos niveles: Isaías 24
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on February 24, 2017| Leave a Comment »
En ocasiones, los profetas relajan el notable silencio de la Biblia hebrea con respecto a lo que podríamos llamar ‘el mundo invisible ’. Los textos del Antiguo Testamento no gastan mucho tiempo negando que pudiera haber una estela de acciones más allá de lo que podemos ver y escuchar por los medios convencionales.
En pocas palabras, los textos siguen siendo agnósticos y sugestivos en ese punto, proporcionando sólo lo más breves vislumbres de un mundo que se abre paso a lo invisible y que está en guerra, así como estamos en guerra tan frecuentemente aquí abajo.
Deuteronomio 29.29 parece captar esta posición, que es al mismo tiempo autoconsciente, disciplinada y sostenida.
Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley (Deuteronomio 29:29 N.V.I.).
La pasión espiritual en nuestros días coincide regularmente con una inclinación a la especulación sobre el ‘mundo espiritual’ y oculto que está en desacuerdo con este enfoque. Sin embargo, podríamos sentir cierta comodidad por el manejo de una espiritualidad que se arriesga a cuestionar el materialismo sofocante que ha sido nuestra ideología oficial durante uno o dos siglos.
Habiéndome liberado de esta declaración de cautela, encontramos después de una pausa en uno de los ‘oráculos contra las naciones’ de Isaías un fascinante vislumbre de lo que podríamas llamar los dos niveles de la creación.
En aquel día el Señor castigará a los poderes celestiales en el cielo y a los reyes terrenales en la tierra. (Isaías 24:21 N.V.I.)
Este texto de Isaías no es el único que identifica una cierta correlación entre lo que ‘las naciones’ hacen en el mundo que conocemos, por una parte, y la rebelión y a veces la guerra intra-celestial de parte de—¿qué los llamaremos?—los poderes celestiales.
La reiterativa repetición del verso—la hueste del cielo en el cielo y los reyes de la tierra en la tierra—parece subrayar una insistencia profética de que la realidad viene en dos sabores y que las actividades en las dos esferas realmente de hecho tienen correlación.
El libro de Isaías es al menos tan insistente como cualquier otra porción de literaria del Antiguo Testamento sobre el punto que YHWH es incomparable, y por lo tanto es único. Su autoridad no es la única autoridad, pero no tiene comparación alguna con otra.
La seguridad que el profeta ofrece a la pequeña Judá se dirige modestamente a un temor latente en los desamparados nacionales o existenciales: que el rescate o la redención pueda venir, pero sólo de forma parcial.
No, dice al profeta, extendiendo sus manos hacia los polos llamados ‘el cielo y la tierra’. En aquel día, todos serán tocados, todo será sujetado y todo perro de guerra hecho sumiso.
Una cierta ligereza: Isaías 46
Posted in texturas, Uncategorized, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on February 20, 2017| Leave a Comment »
Cuando los profetas del Antiguo Testamento satirizan, no es causa de risa. Es decir, cualquier regocijo provocado por sus irónicos o ataques verbales—y algo de esto es bastante gracioso para los ojos modernos también—está destinado a despertar en sus oyentes que la realidad creada ha sido transgredida. Y pronto, o eventualmente, será rectificada.
En el siguiente pasaje, los dioses de los opresores babilónicos absorben la fuerza de este sátira acre.
Bel se inclina, Nebo se somete; sus ídolos son llevados por bestias de carga. Pesadas son las imágenes que por todas partes llevan; son una carga para el agotado. Todos a la vez se someten y se inclinan; no pudieron rescatar la carga, y ellos mismos van al cautiverio.
Escúchame, familia de Jacob, todo el resto de la familia de Israel, a quienes he cargado desde el vientre, y he llevado desde la cuna. Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice, y cuidaré de ustedes; los cargaré y los libraré (Isaías 46:1-4 N.V.I., ligeramente editada).
El sofisticado juego verbal presente es muy rico para ser explicado en la traducción. Pero déjenme intentarlo.
Estos dos breves párrafos proféticos (por lo que la versión hebraica del ‘Texto Masorético’ los considera) juega sobre los temas que Isaías sostiene, vemos algunos giros hacia adentro y algunas exploraciones, así como J.S. Bach explora la capacidad del sonido dado en una fughetta barroca.
Éstos son algunos de esos temas que aparecen en las líneas que he citado.
En primer lugar, el momento histórico parece comprobar los poderes de los dioses de babilonia, incluso para descartar cualquier discusión en el rostro de su evidente magnificencia. La nación babilónica, después de todo, reina en supremacía. Como podríamos decir hoy, es como una imagen de una superpotencia unipolar. Los príncipes babilónicos son reyes, se jactan ellos. Son la definición misma de la voluntad invencible de ejerecer el poder. El lenguaje isaiánico de la altura entra en juego aquí, donde ‘la alta’ significa la gloria y la autoridad y ‘la baja’ significa derrota e incapacidad.
En esta luz, la afirmación de Isaías de que ‘Bel se inclina’ y que ‘Nebo se postra’ convierte las circunstancias en su cabeza. El pensamiento del profeta, ofrecido en contra de las evidencias, es o bien enterado y provocativo, pues quizás el profeta discierne más que nosotros. O es simplemente el delirio.
En segundo lugar, las ideas gemelas isiánicas de peso y fatiga se despliegan ingeniosamente y, en mi opinión, poderosamente. Permítanme tratar de descomponer de una forma ordenada que lo pueda compartir sin drenar la imagen de su fluyente potencia.
Satíricamente, Isaías sugiere que la representación física de los dioses babilónicos es sencillamente demasiado pesada como para ser cargada sin que la gente se agote en el proceso. Es decir, estos dioses no ayudan a su gente. Más bien, sus adoradores son reducidos al simple hecho de transportar a sus ídolos, con la energía que ellos mismos carecen. Este tipo de religión, según las reclamaciones del profeta, es agotadora.
Los componentes verbales que hacen de esta sátira posible, son palabras comunes para describir el soporte (נשא), la relacionada con carga (משא), una palabra exquisitamente empleada aquí que implica carga y transporte (עמס), y—por último—una palabra que es potente en manos de Isaías que significa estar fatigado (עיף).
Ahora veamos de nuevo el pasaje, esta vez con comentarios intercalados en cursiva:
Bel se inclina, Nebo se somete; sus ídolos son llevados por bestias de carga. (Aquí los grandes dioses de Babilonia se reducen a pesados objetos materiales y que la gente utiliza patéticamente a sus valiosos animales, forzándolos a llevar la carga.)
Todos a la vez se someten y se inclinan (¿Quién hace esto?, ¿los dioses, las bestias de carga? Es muy probable que este último–la bestias—luchen, se esfuercen y se quejen bajo la carga). No pueden librar la carga, sino que ellos mismos son llevados al cautiverio.
Escúchame, familia de Jacob, todo el resto de la familia de Israel, a quienes he cargado desde el vientre, y he llevado desde la cuna. Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice, y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré.
Ah, y ahora vemos que en los oídos de Isaías es YHWH quien lleva y carga a su propio pueblo. No los somete a la fatiga de arrastrar a los dioses inertes, sino que los carga sobre alas de águilas, de modo que hasta los fatigados logran encontrar nuevas fuerzas.
Así que la sátira Isiánica es luz en lo que realmente está sucediendo en un momento en que Babilonia y sus dioses aparentan triunfar y Judá se esconde como una de las muchas víctimas que fenecen ante esta poderosa nación.
Echemos un vistazo a un juego de palabras más, en este impresionante pasaje.
Esas bestias cargadas—cargadas de ídolos, si esta lectura es la lectura correcta—no pueden ‘salvar la carga’. La palabra traducida aquí como ‘salvar’ es profundamente familiar en el contexto isaiánico del exilio y el retorno, de la subyugación y de la redención. El verbo en hebreo מלט, aquí al parecer, significa que las bestias desgastadas de tropiezo no pueden salvar a la carga de los ídolos bajo cuyo peso muerto son impulsadas siempre hacia adelante. Pero sólo unos cuantos versículos más adelante, leemos acerca de la afirmación de YHWH: ‘voy a llevar y a salvar’.
Este extracto de cuatro versos del libro de Isaías es gema de sátira profética, que se puede admirar por motivos literarios por sus matices penetrantemente inteligentes. Sin embargo, ha sido preservado, leído y atesorado porque habla de cosas aún más profundas: La religión muerta engañada lleva una nación al agotamiento. Muy por el contrario es el ofrecimiento de YHWH; él carga y sostiene a los que son suyos.
El lector cristiano puede encontrar que las palabras de un profeta posterior vienen a la mente:
Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana (Mateo 11:28-30 N.V.I.).
No tomaría nada de estas últimas palabras, ni de su orador, si uno especulara que la sátira isaiánica—atesorada, reflexionada e incluso memorizada—estaba en el centro de la llamada de Jesús a una cierta ligereza misericordiosa.
Cambiando su opinión: Isaías 60
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on February 20, 2017| Leave a Comment »
El gran swing en el libro de Isaías, la gran bisagra sobre la que gira, es el movimiento entre el juicio y la misericordia.
Más particularmente, el libro entrega al lector este gran swing—si se me permite llamarlo de esta manera—en función de un golpe personal de parte de YHWH y luego su misericordia sobre Israel/Judá.
Un vistazo viene en la anticipación efusiva del capítulo 60 del embellecimiento de Sion en manos de extranjeros y del lujo de su producto económico y cultural más fino.
Los extranjeros reconstruirán tus muros, y sus reyes te servirán. Aunque en mi furor te castigué, por mi bondad tendré compasión de ti (Isaías 60:10 NVI).
El castigar en cuestión es el exilio de Judá a Babilonia, sufrido en tiempo delimitado. Por el contrario, la restauración impulsada por la misericordia es abierta y sin conclusión. Por lo tanto, existe una relación asimétrica entre uno y el otro. La ira y el golpe son temporales. El favor y la misericordia están destinados a permanecer.
Isaías expresa temas como éste casi en el estilo de una fuga musical, donde se afirma un tema y luego re-expresa en variaciones aquí, allí, y luego otra vez. El profeta extiende su su trato del tema de la asimetría aún más, mediante la implementación de la lengua del breve momento.
Te abandoné por un instante, pero con profunda compasión volveré a unirme contigo. Por un momento, en un arrebato de enojo, escondí mi rostro de ti; pero con amor eterno te tendré compasión—dice el Señor, tu Redentor— (Isaías 54:7-8 N.V.I.).
Se nos dice que el duro trato de YHWH a Judá es bastante diferente al trato de su regreso hacia su pueblo en misericordia, al menos de dos maneras.
- El primero es corto, mientras el segundo es largo.
- Isaías parece presentar el juicio como necesario, pero ajeno a la conducta acostumbrada de YHWH. La misericordia restaurativa, por el contrario, fluye ferozmente de su propio corazón.
A riesgo de perder nuestro camino, esta mirada a la asimetría puede o no ayudarnos a entender una palabra sorprendente y oscura sobre el juicio en Jerusalén/Sion que ocurre antes en el libro:
Sí, el Señor se levantará como en el monte Perasín, se moverá como en el valle de Gabaón; para llevar a cabo su extraña obra, para realizar su insólita tarea (Isaías 28:21).
Sea o no el caso, el libro aporta información adicional sobre el pathos divino en el tierno soliloquio materno que nos espera en el capítulo 49.
Pero Sión dijo: «El Señor me ha abandonado; el Señor se ha olvidado de mí».
« ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Grabada te llevo en las palmas de mis manos; tus muros siempre los tengo presentes » (Isaías 49: 14-16 NVI).
Isaías está plenamente convencido de que el camino hacia la redención de Judá debe pasar por el horno del fuego judicial. No obstante, el profeta no puede permitir que esta aflicción se acerque en demasía al centro de los propósitos de YHWH para su pueblo. A riesgo de disminuir la experiencia de aquellos que nunca regresaron de Babilonia, el exilio aparece aquí como un momento necesario, lamentable y breve. Es sólo la antesala de la Jerusalén resplandeciente.
El bien merecido sufrimiento de Judá aparece aquí en el texto como un breve momento de deserción, una llamarada momentánea de ira justa que transciende un momento antes de que un Dios misericordioso tenga su anhelada oportunidad de amar de nuevo con ese amor que define el amor mismo.
El lector podría preguntarse cuán importante era esta realidad para el profeta y para los custodios de su mensaje, que ellos se arriesgaron a utilizar estas imágenes profundamente humanas para caracterizar al Dios que permanece invisible.
Solo así.
Crisis de identidad: Isaías 54
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on January 27, 2017| Leave a Comment »
Contra todas las protestaciones de la vergüenza, tu pasado no te define.
Lo que has sido no coincide con quién eres. O lo que llegarás a ser.
Esta es al menos, la promesa de YHWH a sus abatidos exiliados en Babilonia.
«Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz, ¡grita de alegría! Tú, que nunca tuviste dolores de parto, ¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo! Porque más hijos que la casada tendrá la desamparada—dice el Señor— (Isaías 54:1 N.V.I.).
La falta de hijos en el Antiguo Testamento era una gran vergüenza. Quizás tener un hijo y luego perderlo, fue peor que nunca haberlos tenido. Este es un ejemplo del alcance cultural que subyace en la literatura bíblica.
En la cosmovisión radical de Isaías, YHWH no quiere nada que ver con las pretensiones arrogantes de la vergüenza. Al contrario, aquella que no ha cortado el aire con gritos en la labor de parto, después encontrará recompensa con gritos de alegría cuando nuevos hijos e hijas invadirán su hogar.
La experiencia humana sostiene que solamente aquello que ya ha pasado, podrá ser. Una vez más, para YHWH esta lógica no le representa. Él es el Creador de cosas nuevas, cosas no habladas, cosas inimaginables, anhelos profundos, demasiado salvajes y poderosos para las palabras. Él encuentra esos anhelos, los satisface, los crea, los respalda. Luego libera a los suyos para que lleguen a ser lo que han anhelado.
La religión que la Biblia asume y representa no es ningún credo domesticado.
La fe que halla expresión en estos rollos es salvaje, contraintuitiva, imposible y—en un instante—real. La vida con YHWH no conoce límites, con excepción de aquellos que la providencia de su amor ha establecido.
La mujer estéril en un momento queda restaurada a la fecundidad, descubriendo hijos e hijas que ella no trajo a luz, fluyendo a su lado como ríos de agua. De igual manera, el futuro de YHWH llega espontáneamente desde ángulos y fuentes nunca previstos. No obstante, estos hijos son suyos, son de ella y no de otros. Son regalo de YHWH, fortuna sobreabundante.
A ella se le olvida extrañar los hijos biológicos de esos sueños desechos. No tiene tiempo para echarlos de menos, tan ocupada está con esta cosecha imprevista, riendo, dando volteretas. Ellos se ríen bulliciosamente. Sólo el deleite de ella resuena más.
Descanso rechazado: Isaías 28
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on January 26, 2017| Leave a Comment »
El Libro de Isaías en reiteradas ocasiones aborda los temas del cansancio y el descanso.
YHWH es visto como quien ofrece descanso y reposo al abatido, más típicamente en el contexto de aquellos que regresan del exilio y del reposo que se experimenta en el espacio propio de uno. El subtexto trata con un pueblo obstinadamente agitado que se rehúsa a recibir lo que YHWH en su misericordia le ofrece. Ellos aparentan preferir la agotadora experiencia de ser sacados de su lugar y quedarse dispersos entre las naciones, donde nadie tendrá piedad de un pueblito sin techo y sin reposo.
Incluso, la colocación de los que regresaban de la cautividad en la tierra que una vez les había extraviado, regularmente se expresa con un verbo que resuena como ‘causar para descansar’ (hebreo: נוח).
Los ídolos que Israel/Judá eligió, son vistos como cargas para llevar; es decir, ellos causan cansancio en lugar de aliviarlo.
No obstante, YHWH hace regresar a sus hijos, o permite que sean llevados por otros, de regreso a su tierra, de tal forma que el cansancio quedará tan solo como un recuerdo que con el tiempo se desvanecerá. De hecho, tales personas ‘se levantarán como alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no desmayarán’.
Qué extraño es entonces encontrar que en medio de un terrible juicio de Isaías, hay un oráculo que presenta la terrible situación del pueblo de YHWH en el exilio como su rechazo del descanso, una preferencia para permanecer sordos ante esta oferta de reposo. El profeta insinúa que solo los captores foráneos de Judá les harán comprender a los hijos rebeldes de YHWH, aún si éste lo hace pidiendo prestado el lenguaje indescifrable de los babilonios para lograrlo.
Pues bien, Dios hablará a este pueblo con labios burlones y lenguas extrañas, pueblo al que dijo: «Este es el lugar de descanso; que descanse el fatigado»; y también: «Este es el lugar de reposo». ¡Pero no quisieron escuchar! (Isaías 28:11-12 N.V.I.).
Puesto que el libro de Isaías y el canon en el que se erige como pilar, permiten extender esta dinámica más allá de sus históricos orígenes y hasta los márgenes de nuestra lucha constante con Dios y el mundo en el que nos ha colocado, uno podría preguntar:
¿Cómo es posible que nos hayamos vuelto tan nerviosos, tan destrozados, tan fatigados y tan distantes de casa?
corazón apresurado: Isaías 35
Posted in texturas, tagged Isaías, reflexión bíblica, texturas on January 26, 2017| Leave a Comment »
El capítulo 35 del libro de Isaías, inicia tejiendo un puente entre la gran sección del libro que le precede y las siguientes secciones. Este breve capítulo es intensamente lírico, profundamente exuberante y atrevidamente esperanzador.
Como cualquier gran elemento que forma enlaces, presenta temas que nos son familiares a partir de los retazos que hemos disfrutado en la más oscura primera sección, temas que se desarrollan con amplitud y en ocasiones prodígamente en los siguientes capítulos.
Consistiendo en tan solo diez versos, del capítulo 35, exige citarlos en su totalidad.
Se alegrarán el desierto y el sequedal; se regocijará el desierto y florecerá como el azafrán. Florecerá y se regocijará: ¡gritará de alegría! Se le dará la gloria del Líbano, y el esplendor del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan las manos débiles, afirmen las rodillas temblorosas; digan a los de corazón apresurado: «Sean fuertes, no tengan miedo. Su Dios vendrá, vendrá con venganza; con retribución divina vendrá a salvarlos». Se abrirán entonces los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los sordos; saltará el cojo como un ciervo, y gritará de alegría la lengua del mudo. Porque aguas brotarán en el desierto, y torrentes en el sequedal. La arena ardiente se convertirá en estanque, la tierra sedienta en manantiales burbujeantes. Las guaridas donde se tendían los chacales serán morada de juncos y papiros. Habrá allí una calzada que será llamada Camino de santidad. No viajarán por ella los impuros, ni transitarán por ella los necios; será solo para los que siguen el camino. No habrá allí ningún león, ni bestia feroz que por él pase; ¡Allí no se les encontrará! ¡Por allí pasarán solamente los redimidos! Y volverán los rescatados por el Señor, y entrarán en Sion con cantos de alegría, coronados de una alegría eterna. Los alcanzarán la alegría y el regocijo, y se alejarán la tristeza y el gemido (Isaías 35:1-10 N.V.I., ligeramente modificado).
El capítulo es un himno que muestra el regreso de la comunidad exiliada a casa que por consecuencia debió haber perecido en el cautiverio. Además, se esperaba que los pueblos exiliados de la época iban a cooperar para esta realización. Capítulo 35 retoma y se deleita en temas que han llegado a ser los más conocidos para los lectores de Isaías. De esta manera, este puente literario insinúa que esos primeros vistazos de la promesa pronto llegarán a ser preeminentes.
Al riesgo de mencionar tan solo un par de estos temas, el capítulo transforma la frontera mortal que divide el lugar de los exiliados, por un lado, y su nuevo destino, por otro. Es decir, convierte ese espacio temeroso de desierto en sendas que conduce a casa.
Todo aquello que estaba muerto y seco, ahora se vuelve fresco y floreciente. Todo lo que asesinaba al inocente por su salvaje calor, ahora embellece su sendero e hidrata la lengua reseca.
No obstante, quiero destacar una pequeña expresión que es particularmente tierna:
Fortalezcan las manos débiles, afirmen las rodillas temblorosas; digan a los de corazón apresurado: «Sean fuertes, no tengan miedo. Su Dios vendrá, vendrá con venganza; con retribución divina vendrá a salvarlos».
Esta declaración muestra que la noticia del retorno—brillante y catalizadora tal como parece desde nuestra distancia—no fue necesariamente para ser acogida por aquellos que habían hecho su desalentada paz con el exilio. Esas personas, que merecen nuestra simpatía, poseen ‘manos débiles’ y ‘rodillas temblorosas que requerirán un cierto refuerzo, si el retorno va a convertirse en algo más que una canción prometedora.
Pero las manos y las rodillas no son las únicas partes deficientes del cuerpo cautivo de Judá. El texto tiende la mano a quienes tienen un corazón ansioso. Una lectura literal podría traducirse así:
Digan a los apresurados de corazón (alternativamente, ‘los acelerados de corazón’; hebreo: נמהרי-לב), ‘Sean fuertes; ¡no tengan miedo!’
Para algunos lectores, este diagnóstico un tanto poético, sonará al instante familiar.
La promesa de YHWH llega a los cautivos—ansiosos y apresurados de corazón. Se convierte en buenas nuevas para los que están saturados de adrenalina, los pequeños tan familiarizados con el pánico, los encogidos y los auto-abrigados. Les reta reconsiderar los términos que ellos han negociado con su mundo aterrador y aceptar un nuevo nombre bastante bullicioso, un nombre un poco desafiante en la faz de los chacales y bandidos que solían patrullar este camino.
¿Ese nombre?: los redimidos.