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Posts Tagged ‘reflexión bíblica’

Teresa de Ávila, fue una gran monja española, que se caracterizo por su vida de oración, y servicio en el siglo XVI. Se cuenta que cierto día viajando por una carreta tirada por bueyes, se cayó en un arroyo lodoso. Esa mujer devota y gentil, y fundadora de la orden de las carmelitas descalzas, ¡toda una institución!; se levantó del suelo mientras amenazó a Dios con el puño y a la vez exclamaba: “Si así tratas a tus amigos, con razón no tienes muchos”.

¿Nos escandaliza la libertad que se atribuye esta moja? En dado caso también debería chocarnos las palabras desafiantes de Moises en Éxodo 33:15. O ¿más bien nos recuerda las luchas que hemos tenido con Dios en algún determinado momento?

Lo cierto es que no son las amenazas insensatas de una persona atea; es la oración sincera y transparente de alguien que ha llegado a conocer a Dios a través de una relación personal y se atreve a llamarle: amigo.

La oración nos debe conducir a ésta misma afirmación, tal como lo declara Peterson (2006), cuando agrega:

No sólo podemos oír y entender a Dios al hablarnos, podemos hablarle, responder, conversar, discutir, cuestionar. Podemos orar, todo porque la oración es una ofrenda de nosotros mismos, tal como somos (p.105).

Si la oración es una ofrenda y un llamado a descubrir el corazón de Dios; comprenderemos que en ocasiones tendremos que quitarnos todos aquellos bagajes religiosos e ideas preconcebidas, y malos paradigmas, que en vez de ayudarnos a acercarnos a él, nos imposibilitan el acceso para conocerle tal como es él.

No le digas al Señor: ¿Por qué?, tienes que preguntarle: ¿Para que? Dichas afirmaciones muy presentes por lo general en nuestros contextos evangélicos, son un típico ejemplo de estas limitaciones que tienden a apuntarnos la libertad que Dios nos ofrece para acercarnos a él. Por momentos nos volvemos demasiados solemnes, respetuosos, hasta religiosos y terminamos más preocupados por el empleo adecuado de la gramática, la sintaxis, las palabras que, por desarrollar nuestra relación con el Señor. Recordemos nuevamente las palabras de Peterson: “Dios al hablarnos podemos hablar, responder, conversar, discutir, cuestionar”. Claro ejemplo de ello lo encontramos en los Salmos que son las oraciones, las quejas, las discusiones, los llantos, las acciones de gracia y las alabanzas de hombres en su relación con Dios. Entonces tanto el: “por qué”, como el: “para qué”, son importantes y necesarios en esta construcción personal con nuestro Creador.

Debo agregar que esta mujer siguió viviendo su vida recta y consagrada a Dios y murió a los 67 años. ¡No fulminada por un rayo! Como algunos hubiésemos esperado.

Bibliografía:

Peterson, Eugene, Eat This Book: a conversation in the art of spiritual reading (Grand Rapids: Eerdmans), 2006.

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En su exquisita investigación publicada en 1970, Carroll Stuhlmueller argumentó que la teología de la creación entra en Deutero-Isaías no por sus propios méritos, sino como un apoyo poético a la obra redentora/rescatadora de YHVH frente al cautiverio babilónico de los judíos.

Es un hecho que resulta imposible separar el dialecto y los conceptos de creación en Isaías del predominante enfoque del texto en la redención de Jacob/Israel. Esta integración de la temática de la creación en el marco de la redención, se pone de manifiesto en la contemplación divina de sus intenciones para con Ciro, un ‘ungido/mesías’ poco anticipado en la trayectoria del libro.

Una clave para entender este pasaje es precisamente el uso poco convencional que YHVH hace de un rey pagano, como el monarca perso indicado. Las palabras que YHVH emplea para hablar de su efectividad redentora en favor de Jacob/Israel serían quizás poco excepcionales si estuviera en la mira un Abraham, un Moisés o un David. Pero este personaje no deja de ser ajeno a cualquier geneología del pueblo prometido. A pesar de esta lejanía con respecto a su identidad, Deutero-Isaías coloca a Ciro en el centro del inventario humano al cual acude YHVH en momentos redentivos. (more…)

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Jesús estuvo en su propia casa en dos sentidos cuando lo descubrimos en su rol de protagonista en el cuarto capítulo del evangelio de Lucas.

La primera vez, después de la ardua prueba a la que fue sometido en la compañía del diablo en los desiertos de Judá, él vuelve a la aldea de su crianza:

Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos. Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito…

Aunque la historia de su retorno a Nazaret termina mal, estos momentos están saturados de satisfacción y familiaridad. (more…)

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