Los días oscuros antes de la destrucción de Israel por el poder de Asiria, dejaron a pocos intactos. Incluso los niños.
Luego el Señor me dijo: «Haz un letrero grande y escribe con claridad el siguiente nombre: Maher-salal-has-baz[a]». Les pedí al sacerdote Urías y a Zacarías, hijo de Jeberequías, ambos conocidos como hombres honrados, que fueran testigos de lo que yo hacía.
Después me acosté con mi esposa y ella quedó embarazada, y dio a luz un hijo. Y el Señor me dijo: «Ponle por nombre Maher-salal-has-baz. Pues antes de que este hijo tenga edad suficiente para decir “papá” o “mamá”, el rey de Asiria se llevará la abundancia de Damasco y las riquezas de Samaria». (Isaías 8:1-4).
Cuando el profeta fija este sobrenombre sombrío a su bebé, él señala la inminente destrucción de los vecinos amenazantes de Israel. El nombre significa ‘Pronto al saquéo, rápido al botín ’. (more…)